¿Fondos de distribución de dividendos o fondos de acumulación?

Fondos de inversión

En nuestras carteras de fondos de inversión utilizamos únicamente fondos que no pagan dividendos (se denominan fondos de acumulación), principalmente por razones fiscales:

  1. No adelantas impuestos y obtienes una mayor rentabilidad a través del interés compuesto.
    El principal efecto que tiene cobrar un dividendo de un fondo, es que fiscalmente estamos materializando una renta del capital y, por tanto, tenemos que tributar por ella. Por ejemplo, si tienes un fondo que te paga un dividendo de 1.000€, entonces por un lado se aplica una retención del 19% y sólo recibirás 810€ y al año siguiente deberás pagar la diferencia hasta el tipo impositivo que aplique en tu comunidad autónoma. El importe de este impuesto ya no estará invertido y por tanto perderás la rentabilidad futura que podrías haber tenido en caso de no haber tenido este pago de impuesto. Si suponemos que vas a estar 20 años invertido con una rentabilidad media del 4%, esos 210€ acabarían siendo 460,14€ y por tanto estas perdiendo una rentabilidad potencial de 250,14€ bruta, o 197,61€ neta de impuesto (suponiendo un tipo impositivo de 21% sobre la ganancia del capital en 20 años). En esta simulación, en caso de cobrar hoy un dividendo de 1.000€, dejas de ganar 197,61€ a 20 años.
  2. Reduces el máximo de tu impuesto de patrimonio (en caso de tener uno).
    Además, en algunos casos los dividendos pueden aumentar el importe del impuesto de patrimonio. Para aquellas personas físicas que tienen que presentar el impuesto del patrimonio, el impuesto tiene como importe máximo las ganancias patrimoniales del año, que incluyen plusvalías y dividendos. Si generas rentas del capital mediante el cobro de dividendos aumentarás el importe a pagar por patrimonio.

Por estas razones, en carteras de fondos, no interesa invertir en clases de distribución. Si necesitas en algún momento liquidez, puedes reembolsar el importe que sea necesario, pero contarás con una gran ventaja: podrás elegir vender un fondo que tenga pérdidas y por tanto no pagarás impuestos. En el peor de los casos (fiscalmente hablando), en el que todos los fondos tengan ganancias, el efecto fiscal será el mismo a cobrar un dividendo, pero controlas cuando quieres generar las rentas del capital y pagar el correspondiente impuesto.

Planes de pensiones y planes de EPSV

En el caso de nuestros planes de pensiones, la situación es diferente. La entidad que recibe los dividendos de los ETFs o fondos de inversión es el plan de pensiones, que no paga impuestos. Por tanto, en el caso de planes de pensiones es mucho menos relevante que el plan invierta en fondos de acumulación o de distribución. El inversor que invierte en el plan de pensiones pagará el impuesto cuando retire dinero del plan, pero las operaciones dentro del plan no tributan.

Aun así, en Indexa preferimos que los planes Indexa Más Rentabilidad Acciones e Indexa Más Rentabilidad Bonos (asesorados por Indexa y gestionados por Caser Pensiones) inviertan en ETFs de acumulación porque nos evita tener que ocuparnos de la reinversión de los dividendos. Por ello nuestros planes invierten en ETFs de acumulación siempre que existe esta opción. En el caso de los ETFs de Estados Unidos no es posible porque en EEUU los ETFs están obligados a pagar dividendos de forma periódica. Como muchos de los mejores ETFs del mundo están listados allí, también acabamos teniendo una cantidad importante de ETFs de distribución dentro de nuestros planes de pensiones.


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